
La Isla Olvidada
Hace mucho tiempo esta isla era un cúmulo de vida, magia y felicidad. Las voces de los niños riendo, jugando, podíane escucharse por toda la isla, y en las noches, las nanas de aquella llamada "madre" les acunaban enviándoles a sueños tan dulces como la miel bajo la atenta mirada del Rey de aquella isla.
Sin embargo el tiempo pasa y las cosas cambian, la isla se tiño de negro, los niños fueron tragados por algo que acechaba en la más profunda oscuridad provocando el llanto de una madre que nunca jamás volvió a verlos. Mientras la sombra se volvía más fuerte, más débil se volvía el rey, y la isla, siempre brillante y hermosa, como la sonrisa de un recién nacido bajo las estrellas, terminó por volverse oscura, sombría, vacía.
Pronto también el rey despareció junto a la Madre, se acabaron los cuentos y las canciones a la luz de una fogata, ya no habría más historias que contar, o eso pensó aquel ser. Sin embargo, la isla no desapareció, y aquellos que vivían en ella, en ella siguieron habitando, pues aquel ser no había encontrado al rey y de esa manera, no había podido acabar con el lugar para siempre.
La Isla está consolidada sobre un volcán que lleva siglos inactivo, nadie sabe si alguna vez en verdad despertó. sus tierras están plagadas de bosques donde todo tipo de fauna vive. En el extremo noroeste de la isla se encuentra un campamento de indios, chamanes que aún creen en la magia, pero cuyos caminos se perdieron tras la desaparición de la Madre y el Rey. Al Oeste una una gran laguna que conecta con el amplio mar que rodea la isla. En ella, hermosas sirenas habitan, pero ten cuidado, no te acerques al agua, pues no dudarán en tomar tu mano e invitarte a jugar a un juego mortal. Al sur una bahía, donde encallado se encuentra lo que antaño fue un hermoso barco pirata, con las velas gastadas, y su desgarrada bandera con las dos tibias y la calavera aún hondea los días de tormenta.
Al norte a los pies de la montaña, donde las cuevas comienzan, una gran casa de madera se puede encontrar, con habitaciones enormes llenas de literas que aún conservan las pertencencias de aquellos que antes las habitaron, llenas de polvo, olvidadas, como toda la isla.
En el centro de la isla se encuentra un gran roble, del cual esqueletos cuelgan de cuerdas que les amarran el cuello, nombres se encontraban tallados en el mismo, nombres que el acechador tachó con saña.
Se bienvenido a este lugar que fue un sueño antes de volverse una pesadilla.


