top of page

Historia

Un acechador crece en las sombras, los mira, desde lejos, sabiendo que nunca podrá ser uno de ellos, sabiendo que aún si sus hermanos lo lograron en otros lugares, él jamás lograría lo que tanto ansiaba. Los ve festejar, los ver ser queridos, escuchados, aunque a veces la duda de aquellos que les escuchan llegan a sus oídos. Los ve proteger, y siente envidia, pues el acechador también quiere eso. 

El hombre de larga barba blanca y vestimenta dorada le mira a veces, también lo hacen aquellos que ahora solo existen en las leyendas y en las historias de alguien que intenta recuperar su recuerdo, temen por lo que puede llegar a hacer, pues él no ha aceptado su final, a diferencia de ellos, que aún si ya no son amados como antes, lo aceptaron con toda la gracia que pudieron. 

El miedo es lo que lleva al hombre de larga barba a expulsarle del lugar donde están, el miedo a lo que puede hacer, a lo que hará, porque todos saben que lleva siglos planeando una venganza que nunca llega. El acechador cae en una isla, donde niños viven, las risas inundan los días, y las melodías dulces las noches, No lo soporta, pues en ese lugar donde todos creen en algo, en alguien, ninguno cree en él.  La ira crece, contra aquellos que vigilan los mundos desde los cielos, contra aquellos a los que protegen, contra esos niños inocentes. 

Su venganza comienza, y lo hace por esa isla llena de magia y creencia, uno por uno, el acechador devora a los niños en las noches en las que ni su madre ni el rey están mirando, se alimenta de las criaturas que dicen las leyendas nacen de la risa de los recién nacidos. Se hace fuerte, muy fuerte, aún sin creencia, esa isla, sus habitantes, son su alimento. Y aunque no consigue al rey ni a la madre, la fuerza de los niños, su creencia, por el momento es suficiente. 

Su venganza comienza, rompiendo el destierro al que ha sido condenado y aquel que fue el primero en rechazarle tiembla. 

Himmel queda vacío aquella noche, cuando los encargados de llevar a los elegidos al mismo mandan a aquellos que según las creencias marcan el alma de una persona al nacer, los mandan al mundo donde más creen en ellos, sin poder alguno, sin recuerdo de lo que fueron. Nuevas vidas que se desarrollan mientras el acechador los busca. 

Y cuando los encuentra, la sombra, la melodía suena y algo que les gusta les es privado bajo riesgo de muerte mientras despiertan en aquella isla que el mundo olvidó gracias a él. El acechador es paciente, y esperara a que estén completos de nuevo, después de todo, sin ellos listos, nada de esto tendría gracia. 

© 2023 by ENERGY FLASH. Proudly created with Wix.com

bottom of page